¿DE QUÉ SE RÍE, LICENCIADO? REVELA UN PRESENTE SOCIOPOLÍTICO COMPLEJO

¿DE QUÉ SE RÍE, LICENCIADO? REVELA UN PRESENTE SOCIOPOLÍTICO COMPLEJO

 

 

*La exposición será inaugurada el 27 de junio en la Galería Metropolitana de la UAM

 

La mirada del artista visual Ricardo Milla (Durango, 1974) es aguda, ácida, crítica y encuentra un metalenguaje en imágenes que parecieran habituales, pero que en ese discurso oculto pone un punto de inflexión que sirve para pensar sobre el presente sociopolítico complejo, tanto nacional como internacional.

 

De ello da cuenta la exposición ¿De qué se ríe, licenciado? y otras historias, que será inaugurada el 27 de junio, a las 19:00 horas, en la Galería Metropolitana de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

 

La muestra, con la curaduría del maestro Santiago Espinosa de los Monteros, director de Artes Visuales de esta casa de estudios, ofrece una revisión de la trayectoria del artista, a partir de piezas que hacen mención a asuntos puntuales como el año 1968 o la elección de Donald Trump.

 

La exhibición propone un recorrido por instalaciones en video, fotografía, anuncios de neón o un collage visual que, en conjunto, colocan al espectador en la posición de crítico y reflexivo ante la migración, la política nacional o el lento desarrollo de México, entre otras situaciones, que Milla refiere de manera sutil en cada pieza.

 

El trayecto invita a conocer y apropiarse del departamento donde Milla vivió en Madrid, España, durante una estancia, y recrea la que fue su casa a partir de fotografías impresas sobre una lona a escala 1-1, que se extenderá sobre la primera sala de la Galería Metropolitana para que el público intervenga el espacio.

 

Si bien el collage de imágenes refiere la precariedad del ámbito privado, el también fotógrafo asegura que es un autorretrato a partir del lugar donde vivió, pues “compartir mis obras significa exponerse, mostrarse como uno es; por eso yo siempre digo que soy un artista impresionista, porque comunico mi impresión de la realidad, no porque pinte como los impresionistas”, bromeó el autor, quien ha expuesto en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México y el Instituto Cervantes de Nueva York.

 

Una segunda pieza que capturará al espectador es ¿De qué ríe, licenciado?, el título de la obra refiere una frase común del escritor Carlos Monsiváis, que Milla toma prestada para mostrar una serie de fotografías impresas a gran escala; se trata de imágenes de las sonrisas de los candidatos mexicanos a algún cargo público y que durante las campañas políticas invaden la calle con carteles publicitarios.

 

La instalación evidencia a la clase política que busca un puesto público sin necesariamente merecerlo y la cual fue tomada por Milla de los carteles publicitarios viejos para hacer de la basura –literal– una pieza que reflexione sobre el gobierno y sus representantes.

 

De manera más sutil pero tajante, Milla da cuenta del movimiento estudiantil de 1968, con una pieza en la que replica el rostro de Gustavo Díaz Ordaz el mismo número de veces que el año en que murieron cientos de estudiantes en Tlatelolco: ver mil 968 ocasiones la cara del sujeto que ordenó la matanza del 2 de octubre obliga al público a repensar su presente.

 

“Milla siempre ha puesto el acento en encontrar en las imágenes cotidianas la otra parte que no siempre está a la vista de todo el mundo y que con un metalenguaje nos da otro discurso. Esta exposición es una recopilación de material de mucho de lo que ha producido este artista visual para hacer reflexiones puntuales”, acota Espinosa de los Monteros, al recordar que con esta muestra la Galería Metropolitana reanuda sus actividades.

 

Del contexto internacional, Milla ha estado muy pendiente del gobierno de Trump desde su elección; lo mismo de los actos de racismo, como evidencia en la pieza 2043, que es una suerte de nave espacial similar a la de la película Star Wars, pero pintada de los colores del autobús en que viajaba Rosa Parker, la  afroamericana que se negó a cederle el asiento a una persona de raza blanca en la década de 1960 en Estados Unidos y que desató una lucha por los derechos humanos.

“El arte es una pausa para contemplarnos y ver el paisaje y vernos en él, y si de alguna forma con mi arte puedo aportar en ese sentido de reflexión, me doy por satisfecho”, concluyó el artista.

 

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