Feuillade & Vigo, pioneros visionarios del Cine Francés en Expo Gaumont

Feuillade & Vigo, pioneros visionarios del Cine Francés en Expo Gaumont

Texto & Fotos Víctor Manuel Hernández Pérez

Página Facebook: Cinema Nostalgia

 

Louis Feuillade
Louis Feuillade

 

Dentro de la exposición “Gaumont, desde que existe el cine”, que se exhibe hasta el 26 de enero de 2020 en el Centro Cultural Clavijero de Morelia, se destaca la labor de dos cineastas clave en la historia del cine, quienes fueron colaboradores de la empresa cinematográfica Gaumont: Louis Feuillade, creador de los films por episodios en la era silente del cine francés de la década 1910’s; y Jean Vigo, cineasta fugaz  por su breve, polémica y censurada obra fílmica en la época sonora, pero inmortalizado por su película “L´Atalante” (1934), una de las obras maestras de la corriente “Realismo Poético”, subgénero dramático del cine francés que floreció en los años 1930’s por su combinación de personajes románticos en contextos fatalistas.

 

Louis Feuillade (1873 – 1925)

 

Este cineasta visionario empezó a trabajar para Gaumont en 1907 como Director Artístico. Su obra abarca casi 500 films, de los cuales un centenario de negativos fílmicos todavía están  desaparecidos. En su filmografía abordó todos los géneros, desde una variedad de dramas o melodramas (burgués, rural, patriótico, histórico), comedias (militar, galante, burlesca), documentales al estilo de los hermanos Lumière y fantasías al estilo Méliès. Pero su gran contribución fue el cine serial (película por entregas). En su producción hay obras intrascendentes pero también obras maestras como “Fantomas” (1913), “Los Vampiros” (1915) o “Barrabás” (1919).

 

“Fantomas” (1913)
“Fantomas” (1913)

 

Cabe destacar que Feuillade también realizó películas mitológicas (Prometeo, La virgen de Argos), épicas históricas (La agonía de Byzaná), religiosas o bíblicas (La Pater) o patrióticas (Unión sagrada, Dos francesas). Su imaginación se prestó también a lo burlesco, llevándolo a crear una serie de personajes (el ladrón antihéroe Fantômas, la vampira Musidora) que enriquecieron la mitología del cine.

 

El capítulo más popular del serial Fantomas es cuando quiere ser conocido como « El emperador del crimen » al robar en el hotel Palace Roya, para posteriormente secuestrar al Señor Beltham. Entonces su fama comienza a aumentar hasta convertirse en el enemigo público número 1 de París. Finalmente, aparece el Inspector Juve, quien con un poco de ayuda de Fandor, detiene a Fantomas y es pronto condenado a morir en la guillotina, pero en los siguientes capítulos continúa con sus actos delictivos.

 

Jean Vigo (1905 – 1934)

 

Jean Vigo
Jean Vigo

Antes de morir  a los 29 años por tuberculosis, el cineasta Jean Vigo realizó cuatro films (dos cortometrajes, un mediometraje y un largometraje). Su primer film “Cero en conducta” (1933) aborda una  revuelta de anarquismo infantil. Está basada a partir de sus experiencias personales en los internados donde vivió después de que su padre –un anarquista español de origen franco italiano- muriera ahorcado con los cordones de sus propios zapatos en una prisión  francesa.  Prohibido en Francia hasta 1945 por considerarlo antipatriótico, el mediometraje “Cero en conducta” se convirtió en una película maldita. Asimismo fue una influencia para François Truffaut en su ópera prima sobre un adolescente rebelde “Los cuatrocientos golpes” (1959), por ser una crítica al autoritarismo en las escuelas del sistema educativo francés.

 

En 1934, antes de morir, filmó su único largometraje, “L´Atalante”, nombre del barco en el que viven un marinero y su esposa, quien aburrida de la monotonía de viajar en la embarcación de su marido por el río Sena, decide perderse por las calles parisinas para regresar a los brazos de su esposo y proseguir felices su trayecto fluvial por territorio francés.

 

Latalante
L´Atalante

 

Antes de lograr su breve celebridad, Vigo realizó dos cortometrajes para la Gaumont: A propósito de Niza (1930), un ensayo fílmico de tono satírico que explora las desigualdades sociales en Niza, puerto mediterráneo del sur de Francia; y Taris, rey del agua (1931), un  corto documental destacable por las tomas submarinas sobre un campeón de la natación. Ambos films se exhiben en la exposición sobre el patrimonio fílmico de la Gaumont.

 

A propósito de Niza (1930)

 

Filmado en la ciudad de Niza a principios del año 1930, este primer trabajo cinematográfico de Jean Vigo formaba parte de Cités symphonies, una serie que pretendía mostrar la modernización de las ciudades en los años 1920 desde un punto de vista formal y mecánico. La filmación duró un día. Resultó ser un documental de autor muy personal que combina un enfoque realista con un punto de vista subjetivo e incisivo. Ofrece un retrato crítico de la ciudad, no exento de cierto voyeurismo, que denuncia con vehemencia las desigualdades sociales. Después de enseñar un primer montaje a Jean Painlevé, Vigo declaró: “En el trabajo olvidé que la película debía ser un espectáculo, de ahí ciertas lentitudes e insistencias que usted habrá notado”.

 

Taris Rey del Agua (1931)

 

La segunda película de Vigo – que realizó solo – es un cortometraje de encargo sobre la natación que pone en escena a un famoso nadador de la época, Jean Taris. Este corto resulta muy interesante en varios aspectos. Uno de ellos es que muestra cómo un director puede imprimir su estilo personal en un formato rígido y poco maleable (el documental en cuestión forma parte de una serie difundida al principio de los programas de proyecciones). El diseño de sonido y los efectos sonoros (pese a las limitaciones técnicas de la época), la inteligencia de la edición y la belleza formal de las imágenes hacen de este trabajo, a priori impersonal, una obra poética y estética en la que Vigo supo filmar con gran talento la fuerza, flexibilidad y sensualidad de un cuerpo nadando.

 

 

 

 

 

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